ASOCIACIÓN LATINA PARA EL ANÁLISIS DE LOS SISTEMAS DE SALUD

Patricia Chico Aldama: Los errores en la estrategia sanitaria para frenar el Coronavirus en México y la CDMX

México 23 septiembre, 2020
Categorías: Destacada | Noticias

La pandemia del virus SAR-COV-2 es un gran problema de Salud Pública que rebasó a todos los Sistemas de Salud del mundo y dejó un desafío mundial.
Es por eso el interés de observar el panorama mundial, ya que la mortalidad es alta en todos los países que la han enfrentado sin lograr una cura o tratamiento acertado y más lejano es lograr obtener una vacuna que proteja a la población.

La Pandemia

El 31 de diciembre de 2019 los hospitales de Wuhan, Hubei, China informaron de un número de casos de neumonía atípica. El mercado mayorista de marisco de Huanan fue considerado como el lugar y origen de la infección y esto género que se cerrara el área y durante el festival de primavera que se celebró ahí se presume que derivó la propagación de la infección en otras regiones de China. Se utilizó la prueba de reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa en tiempo real (RT-PCR) y los investigadores identificaron al agente causal, un nuevo coronavirus denominado 2 de Síndrome Respiratorio Agudo al cual se llamó COVID-19.

El 30 de enero del 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia en Salud Pública de preocupación por el virus nuevo. Un mes después, China reportó 77,780 casos así también otros 33 países registraron 2,549 casos con 34 muertes, en total 80,239 casos con 2,700 muertes. Algo que llama la atención es que para ese momento se vio asociada a la neumonía atípica.

Las comorbilidades asociadas a los casos más graves de Coronavirus identificaron la edad de 60 años o más con Hipertensión Arterial, Enfermedad Cardiovascular, Enfermedad renal crónica, Diabetes mellitus, Enfermedad pulmonar EPOC y Cáncer.

El 11 de marzo de 2020 cundo el número de casos de Coronavirus fuera de China aumentó a trece veces y el número de países se triplicó con 118,000 casos en 114 países y más de 4,000 muertes, la OMS declaró la pandemia. A partir de este momento se observó la evidencia sobre COVID19, y se identificó que la gravedad se asociaba con una lesión cardiaca aguda que generaba la muerte, los biomarcadores de lesión cardiaca aumentan, principalmente, en los sobrevivientes, lo que pone de relieve la necesidad de controlar eficazmente la salud del corazón para prevenir la miocarditis en pacientes infectados por COVID-19, así como las manifestaciones gastrointestinales y las heces de los enfermos son potencialmente infecciosas.

Tomando en cuenta que el virus se desecha por las heces debemos poner más atención en el manejo y cuidado de este punto para disminuir la propagación en todo paciente que dio positivo al virus.

Atención pediátrica

Existe una controversia sobre sí COVID-19 puede transmitirse en útero y provocar enfermedades en recién nacidos, como esta probabilidad no puede descartase son obligatorias las instrucciones estrictas para el manejo de las madres y los recién nacidos. Esta perspectiva pretende ser una herramienta de apoyo practica para la planificación del parto y la reanimación neonatal de los bebes nacidos con infección por COVID-19 sospechosa o confirmada.

En población pediátrica los casos de niños con SAR-COV-2 si se han presentado casos no es comparable con los casos de adultos, pero sí hay casos pediátricos que han presentado la infección por COVID-19 y se han hospitalizado para manejo aunque la mortalidad es menor afortunadamente.

Oportunidades perdidas

A más de 120 días de que se decretó la epidemia en México, desde el punto de vista de Salud Publica, se observa que se perdió tiempo en analizar lo que sucedía en otros países y no se tomaron medidas más estrictas adoptadas en otros países con mejores Sistemas de Salud.

En la medida de darle la importancia a este virus, que es altamente infeccioso y afecta a grupos vulnerables, se pudieron tomar las medidas oportunas para evitar la alta mortalidad.

En la Ciudad de México, epicentro de la epidemia en el país, las medidas preventivas llegaron demasiado tarde porque el manejo de nuestras autoridades no implementó medidas drásticas, como la indicación de aplicar pruebas para identificar a los positivos y los posibles contactos y búsqueda de contactos, que es una medida epidemiológica estricta.

No se delimitaron las zonas de más casos, así como los aislamientos de pacientes ya positivos y su contacto y su vigilancia epidemiológica.

Otra medida tardía en el país fue el cierre de fronteras, no queriendo afectar la economía a costa de las más de 45 mil muertes que ya suma México y se coloca en el cuarto país con mayor letalidad en el mundo.

El confinamiento, que la misma población fue implementando, ha sido la acción más efectiva porque evitó más contactos y mortalidad.

No debe basarse la autoridad sanitaria en un indicador como las camas disponibles sino en el indicador de mortalidad general que en México es del 11 por ciento y contrasta con países como Estados Unidos, donde también hay comorbilidades, pero su tasa es del 4 por ciento.

Un error muy grave es que al día de hoy aún se discute el uso de cubre bocas a la población, por parte de las autoridades de salud y se han mandado mensajes contradictorios respecto de esta medida eficaz para frenar la propagación del virus considerando que existen casos de personas asintomáticas.

En México y el mundo debería ser una medida obligada para disminuir los contagios, así como las otras medidas de higiene y cuidados para evitar exponerse en lugares con aglomeraciones.

La tarea urgente es idenrificar los casos sintomáticos para lograr su aislamientos porque sigue siendo el factor humano el mayor reservorio de virus de SAR-COV-2.

Patricia Chico Aldama